Más de un siglo de emociones compartidas
Hace más de 125 años nació la Real Federación Española de Gimnasia. Una larga trayectoria que alcanza más de un siglo de historia no solo habla de continuidad, sino también de la capacidad de un deporte para mantenerse vivo, evolucionar y seguir inspirando a nuevas generaciones.
Desde sus orígenes, la gimnasia ha sido mucho más que una práctica deportiva. Ha representado una escuela de valores: esfuerzo, constancia, superación, compañerismo y respeto. Estos principios han acompañado a la RFEG desde su nacimiento y han sido el motor que ha permitido que este deporte crezca, evolucione y continúe inspirando a nuevas generaciones.
Estos principios han acompañado a la RFEG desde su nacimiento y han sido el motor que ha permitido que este deporte crezca, se transforme e inspire cada vez a más personas.
Para comprender la gimnasia actual es imprescindible recordar a quienes abrieron camino cuando todo estaba por construir. Personas que impulsaron clubes y competiciones y entendieron la gimnasia como una forma de crecer a través del deporte.
La historia de la RFEG es también la de miles de gimnastas, entrenadores, jueces y aficionados que han compartido una misma pasión y unos valores comunes, construyendo con esfuerzo e ilusión el camino de este deporte en España.
Te invitamos a recorrer esta historia y descubrir cómo la gimnasia ha ido creciendo y consolidándose en nuestro país.
La gimnasia nace con el propósito de mejorar cuerpos, mentes y espíritus, esta idea se consolidó en la época de la Ilustración. Antes de la existencia de la RFEG, algunas personas resultaron fundamentales para sentar las bases de la gimnasia como disciplina educativa y de salud.
La Escuela Central de Gimnástica de Madrid (1883-1892) fue un impulso fundamental para la profesionalización y expansión de la gimnasia en España, formando a los primeros profesores de Educación Física.
La RFEG, inicialmente conocida como Federación Española de Sociedades Gimnásticas, nació en un contexto de creciente asociacionismo deportivo.
Durante el paréntesis federativo, la gimnasia continuó su desarrollo y adaptación en diversos ámbitos.
La proclamación de la Segunda República en 1931 propició un nuevo impulso para la gimnasia.
El régimen franquista impuso un modelo totalitario que afectó profundamente al deporte, especialmente al femenino.
La figura de Joaquín Blume marcó un antes y un después en la gimnasia española.
Una década de consolidación de la artística y la explosión de la gimnasia rítmica.
La llegada de la democracia y la candidatura de Barcelona 92 impulsaron la gimnasia a nuevas cotas.
El siglo XXI ha traído una consolidación de la gimnasia en España, con crecimiento en licencias y reconocimiento internacional.
2000 (Sídney). El equipo femenino obtuvo un «doloroso» cuarto puesto y diploma olímpico, con Esther Moya logrando dos cuartos puestos en suelo y salto.
Elena Gómez Servera, oro mundial, 2002 (Debrecen). La primera gimnasta española de artística en ganar un oro mundial (suelo). Sumó un bronce mundial (2003) y plata europea (2004).
2004 (Atenas). Patricia Moreno Sánchez consiguió la medalla de bronce olímpica en suelo a los 16 años, el saber estar de Patricia Moreno fue una lección al mundo.
El equipo femenino obtuvo el quinto puesto y diploma olímpico.
2000 (Sídney). Gervasio Deferr logró la primera medalla de oro olímpica de la gimnasia artística masculina (salto), un «cambio de paradigma».
2004 (Atenas). Gervasio Deferr se convirtió en bicampeón olímpico (salto).
2008 (Pekín). Gervasio Deferr ganó la plata olímpica en suelo.
Jesús Carballo Martínez asumió la presidencia de la RFEG en el año 2010, convirtiendo en realidad un círculo que pocas veces se cierra en el deporte: el de quien vivió la gimnasia como competidor de élite y regresó a ella para transformarla desde la dirección, donde hoy continúa como presidente. Bicampeón del mundo en barra fija (1996 y 1999) y campeón de Europa (1998), impulsó un proyecto claro articulado en tres pilares: la recuperación económica, los objetivos deportivos y la visibilidad de la gimnasia.
La historia actual de la RFEG es, en definitiva, la de un equipo federativo que apuesta por construir sobre bases sólidas: gestión responsable, proyección internacional y, sobre todo, apoyo a sus deportistas. Queda mucho camino por delante, y la ilusión con la que se afrontan los nuevos retos y objetivos crece día a día.